Durante años, hablar de fintech fue hablar de empresas que querían quitarles negocio a los bancos. Hoy, esa definición explica cada vez menos lo que está cambiando en la industria.
BBVA desarrolla un marco para desplegar y gobernar agentes de inteligencia artificial. Getnet trabaja en pagos iniciados por esos agentes. Visa incorpora USDC al prefondeo de determinadas operaciones internacionales. Bancos centrales y entidades comerciales experimentan con dinero tokenizado.
No son episodios aislados de una competencia entre startups e instituciones tradicionales. Son expresiones de una transformación que atraviesa al sistema financiero, independientemente de quién construya la tecnología.
Mi impresión es que fintech dejó de describir únicamente a un grupo de nuevos competidores. Se convirtió en una lógica de desarrollo que también adoptaron bancos, redes de pagos y proveedores establecidos. Su principal victoria no fue reemplazar a esas instituciones, sino conseguir que muchas de sus propues…





