La UIF lleva la extorsión al monitoreo móvil
La nueva guía con ABM convierte llamadas desde cárceles, transferencias recurrentes y apps móviles en una tipología operativa para bancos.
La Unidad de Inteligencia Financiera y la Asociación de Bancos de México llevaron la extorsión a un terreno más preciso para el sistema financiero: el monitoreo transaccional. La nueva guía para sujetos obligados busca que las instituciones detecten operaciones relacionadas con extorsiones, especialmente aquellas originadas desde centros penitenciarios.
La señal no es solo de seguridad pública. Es una señal de cumplimiento financiero. La UIF está tratando la extorsión como delito predicado de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, porque los recursos obtenidos suelen ocultarse, dispersarse y moverse a través del sistema financiero antes de incorporarse a la economía formal.
El dato operativo más relevante es el canal. La cobertura pública de la guía señala que la UIF identificó transferencias electrónicas con conceptos recurrentes y movilización acelerada de recursos a través de aplicaciones móviles. En el caso analizado, las apps concentraron alrededor de 70% de las operacion…





