Revolut arranca como banco en México y sube la vara fintech
El neobanco británico inicia operaciones completas tras cuatro años regulatorios, con capital récord, foco en remesas y una ofensiva directa contra incumbentes y neobancos.
El 27 de enero de 2026 quedó marcado como una fecha clave para la banca digital en México. Revolut cerró su fase beta y comenzó oficialmente a operar como banco múltiple, convirtiéndose en el primer neobanco global que obtiene una licencia bancaria completa en el país mediante un proceso regulatorio “desde cero”. No es un lanzamiento más: es la entrada formal de la fintech privada más valiosa de Europa a su primer mercado fuera del continente.
El movimiento no solo refuerza la tesis de que México se ha convertido en el campo de batalla más relevante de la banca digital en América Latina, sino que también redefine el estándar de capitalización, ambición y alcance para los jugadores fintech que buscan competir de tú a tú con la banca tradicional.
Un proceso regulatorio que sienta precedente
Revolut Bank S.A., Institución de Banca Múltiple, culminó un proceso iniciado en 2021 ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Banco de México. La autorización inicial llegó en abril de 2024; la aprobación final para operar como banco, en octubre de 2025. Tras una beta controlada iniciada en noviembre pasado, el banco abrió operaciones sin lista de espera.
El enfoque contrasta con el de otros competidores. Nubank continúa operando como SOFIPO mientras espera su inicio de operaciones bajo su licencia bancaria; Klar aceleró su entrada mediante la compra de Bineo, el banco digital de Banorte. Revolut, en cambio, apostó por construir su franquicia bancaria desde la base regulatoria, una decisión más lenta, pero estratégicamente más sólida.
Capitalización fuera de escala para la región
El diferencial más evidente del arranque de Revolut en México es financiero. El banco inició operaciones con más de 100 millones de dólares en capital, más del doble del mínimo regulatorio exigido. El resultado: un coeficiente de adecuación de capital cercano al 447%, muy por encima de los estándares del sistema bancario local.
Este respaldo no es menor. Detrás está Revolut Holdings, valuada en cerca de 75,000 millones de dólares tras su ronda de financiamiento de noviembre de 2025. Las calificadoras reaccionaron en consecuencia: HR Ratings otorgó ‘HR AAA’ y S&P Global Ratings asignó ‘mxA+’, niveles comparables a los de bancos tradicionales consolidados.
La compañía ya anticipó que duplicará su inversión en 2026 con otros 100 millones de dólares, reforzando infraestructura, tecnología y desarrollo de producto. El mensaje es claro: México no es un experimento, es una apuesta estructural.
Remesas y multidivisa: el núcleo de la propuesta
Más allá de la licencia, la verdadera disrupción de Revolut está en su modelo de producto. Su ADN multidivisa —gestión y conversión de cerca de 30 monedas desde una sola app— se alinea de forma directa con el corredor de remesas México–Estados Unidos, el más grande del mundo.
Las transferencias entre usuarios Revolut son gratuitas, instantáneas y sin límite de monto. En un mercado que recibió más de 60,000 millones de dólares en remesas en 2025, con costos promedio cercanos al 5%, el potencial de ahorro agregado para los hogares es significativo. Incluso las transferencias internacionales vía SWIFT fuera de la red Revolut se ofrecen con comisiones sensiblemente menores a las del sistema tradicional.
A esto se suma una oferta de ahorro agresiva. Revolut lanzó con una tasa promocional de 15% anual para saldos de hasta 25,000 pesos —disponible incluso en el plan gratuito— y estructuras de rendimiento escalonadas que compiten directamente con los productos de ahorro digital de neobancos y bancos establecidos.
Un portafolio pensado para monetizar
El modelo de negocio combina un producto base gratuito con planes de suscripción Premium y Metal, que van de los 149 a los 349 pesos mensuales más IVA. Los beneficios incluyen seguros, acceso a salas VIP, suscripciones digitales, programas de lealtad y, en el caso del plan Metal, una tarjeta metálica que funciona tanto como herramienta financiera como símbolo aspiracional.
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La monetización vía suscripciones recurrentes ha probado ser eficaz para Revolut en Europa y permite sostener tasas competitivas y servicios sin comisiones en el producto base. El reto en México será validar qué tan profundo es el mercado dispuesto a pagar por estos beneficios en un país donde gran parte de los usuarios fintech reporta ingresos mensuales limitados.
Un mercado competitivo, pero lejos de saturarse
Revolut entra a un ecosistema en plena ebullición. Nubank lidera con más de 13 millones de clientes; Klar, Mercado Pago, Openbank y los brazos digitales de BBVA y Santander intensifican la competencia. Aun así, la penetración de neobancos en América Latina ronda apenas el 3% del negocio financiero total.
El verdadero atractivo sigue siendo estructural: más de 46 millones de adultos en México permanecen fuera del sistema bancario, mientras la adopción de smartphones y banca móvil crece a ritmos acelerados. La oportunidad existe, pero no es trivial. La dependencia del efectivo, la ausencia de infraestructura física propia y los costos regulatorios seguirán siendo obstáculos relevantes.
¿Revolución o evolución acelerada?
El arranque de Revolut como banco en México no garantiza éxito automático. Moody’s y S&P anticipan pérdidas en los primeros años y un camino de cuatro a cinco años hacia el punto de equilibrio. La historia reciente muestra que no todos los nuevos bancos digitales logran escalar con rentabilidad.
Sin embargo, el tamaño del capital desplegado, la experiencia operativa en más de 40 mercados y una propuesta clara en remesas y servicios globales colocan a Revolut en una posición distinta a la de otros entrantes. Si logra “tropicalizar” su modelo europeo y convertirse en cuenta principal —no solo complementaria— para una masa crítica de usuarios, su impacto en la banca mexicana será profundo.
Enero de 2026 quedará como el momento en que un jugador fintech global decidió competir en serio en América Latina. El resto de la historia dependerá menos del ruido del lanzamiento y más de la ejecución diaria en uno de los mercados financieros más complejos y prometedores de la región.



