Las transacciones de pagos instantáneos en América Latina se multiplicaron 130 veces entre 2017 y 2024, al pasar de 620 millones a 79,800 millones de operaciones anuales, de acuerdo con un estudio elaborado por Temenos y PCMI.
El reporte estima que cerca de 45% de los pagos digitales minoristas de la región ya se liquida de forma instantánea y plantea que esa participación podría alcanzar 60% hacia 2030.
El dato muestra la velocidad con la que los rieles en tiempo real han ganado escala, aunque su adopción no ha ocurrido de la misma manera en todos los países.
Pix marca la referencia regional
Brasil aparece como el mercado más avanzado dentro del estudio. Pix registra 373 transacciones por persona al año y alcanzó una penetración de 75% de la población en cinco años.
Argentina, por su parte, procesa instantáneamente 60% de sus pagos electrónicos. En Colombia, Bre-B alcanzó 87% de la población adulta durante sus primeros seis meses, según las cifras incluidas en el reporte.
México muestra una dinámica diferente. Temenos y PCMI señalan que contar con infraestructura disponible no implica necesariamente conseguir adopción masiva, y apuntan a la informalidad como una de las barreras que todavía limita el avance del pago digital.
El estudio se elaboró a partir de entrevistas con ejecutivos de pagos, tecnología, producto y estrategia de ocho instituciones financieras en siete países latinoamericanos.
El nuevo frente está sobre los rieles
La siguiente etapa de competencia ya no depende solamente de que un banco tenga acceso a pagos en tiempo real.
El argumento del informe es que la diferencia estará en la arquitectura utilizada para construir productos sobre esos rieles: desde la capacidad del core para operar en tiempo real hasta la orquestación de pagos y la velocidad con la que pueden lanzarse nuevas experiencias.
Un ejemplo presentado por el estudio es el lanzamiento de Pix. Mientras los bancos tradicionales todavía terminaban sus integraciones, 35% de los registros iniciales provenía de sus clientes, mientras Nubank concentró por sí solo 24% de la participación durante los primeros diez días de operación.
Para Temenos, la lectura es que conectarse a un nuevo riel constituye apenas el primer paso.
“Los pagos instantáneos cambiaron la naturaleza de la competencia bancaria. La capacidad de construir experiencias, productos y nuevos modelos de negocio sobre los rieles de pagos será la que determine quién gana participación de mercado”, señaló Leonardo Amortegui, consultor senior de soluciones para Latinoamérica de Temenos.
La expansión de sistemas como Pix, Bre-B y otras infraestructuras de pago inmediato está trasladando así parte de la competencia bancaria hacia una capa distinta: qué puede construir cada institución una vez que el dinero ya se mueve en tiempo real.



