Open Finance en Colombia: inclusión en riesgo
El nuevo decreto obliga a la banca, pero deja fuera a parte del ecosistema fintech
El pasado 7 de abril de 2026, Colombia cambió las reglas del juego en finanzas abiertas. El Decreto 0368 convirtió el open finance en obligatorio para casi 200 entidades vigiladas. Sobre el papel, es un avance claro: más datos, más competencia, mejores productos.
En la práctica, el diseño tiene una grieta.
Las fintechs no vigiladas —sobre todo las de crédito digital— quedaron fuera del mandato obligatorio. Su acceso al sistema dependerá de acuerdos bilaterales con bancos. Es decir, quienes controlan los datos también deciden con quién compartirlos.
La asimetría que cambia los incentivos
El problema no es técnico. Es de incentivos.
Los bancos están obligados a abrir datos, pero no a integrarse con todos los jugadores. Esto introduce un filtro discrecional en el punto más crítico del sistema: el acceso.
Dos efectos aparecen rápido:
Rechazo selectivo: un banco puede bloquear a una fintech que compite en crédito sin violar la norma.
Ventaja estructural: las fintechs vigiladas (neobancos, Sedpes) …





