En un entorno donde el crédito bancario sigue siendo insuficiente para atender a las pymes en México, nuevas estructuras de financiamiento están redefiniendo cómo fluye el capital hacia este segmento. La reciente línea de deuda de hasta 50 millones de dólares asegurada por Kettera se inserta precisamente en esa transformación.
Más allá del monto, la operación revela un cambio relevante en la forma en que inversionistas institucionales están accediendo al riesgo crediticio en mercados emergentes: a través de estructuras respaldadas por flujos reales —en este caso, cuentas por cobrar— y aisladas del balance del originador.
Crédito privado: de nicho a infraestructura
Kettera opera bajo un modelo claro: otorgar liquidez inmediata a pymes mediante factoraje, es decir, adelantando el pago de facturas y contratos comerciales. Este tipo de financiamiento, basado en activos (asset-based lending), ha ganado tracción globalmente como alternativa al crédito tradicional, particularmente en segmentos …




