Guerra en Irán: el shock global que ya impacta a México
El shock petrolero, la inflación y los riesgos cibernéticos redefinen el entorno para el sistema financiero mexicano.
El conflicto militar iniciado el 28 de febrero de 2026 entre Estados Unidos, Israel e Irán ha provocado uno de los choques energéticos más relevantes de los últimos años. Para México, las consecuencias no se limitan al precio del petróleo: alcanzan las finanzas públicas, la política monetaria, el tipo de cambio y la ciberseguridad del sistema financiero.
A apenas unas semanas del inicio de las hostilidades, el petróleo Brent ya superó los 100 dólares por barril, mientras que el WTI se aproxima a los 99 dólares, impulsado por el cierre del Estrecho de Ormuz —una vía por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Brent y WTI son los índices petroleros clave. El Brent (Europa) fija los precios globales, mientras que el WTI (EE. UU.) rige el mercado norteamericano.
Este escenario introduce una nueva capa de incertidumbre para la economía mexicana y, particularmente, para la industria de banca, pagos y fintech, que enfrenta simultáneamente riesgos macroeconómicos, tecnológicos y regul…





