FinCEN lleva el control migratorio al sistema financiero y abre una nueva fricción para las remesas a México
La orden de Trump y la guía de FinCEN no bloquean las remesas, pero empujan a bancos y transmisores de dinero a mirar con más cuidado ITIN, identidad, empleo y transferencias transfronterizas.
El nuevo frente de riesgo para las remesas mexicanas no es un impuesto ni una prohibición directa. Es la posibilidad de que el cumplimiento financiero en Estados Unidos empiece a incorporar, con más fuerza, señales vinculadas al estatus migratorio, el uso de ITIN, la identidad del cliente, el empleo irregular y las transferencias transfronterizas de bajo monto.
El pasado 19 de mayo, la Casa Blanca emitió la orden ejecutiva Restoring Integrity to America’s Financial System. El texto conecta servicios financieros básicos, debida diligencia y transferencias internacionales de bajo valor con riesgos de seguridad pública, narcotráfico, trata y lavado de dinero. Aunque no menciona una prohibición general de remesas, sí instruye al Tesoro y reguladores financieros a revisar reglas de identificación, beneficiarios y debida diligencia.
La señal se volvió más operativa el 5 de junio, cuando FinCEN publicó una guía conjunta sobre riesgos financieros asociados con poblaciones sin autorización labo…





