En la antesala de la 89ª Convención Bancaria: los 4 pilares tecnológicos que pueden destrabar la productividad de las PyMEs en México
Por: Nicolás Andriano | CTO y Cofundador | tapi
En el marco de la 89ª Convención Bancaria, el panel “Más productividad y formalización para fortalecer a las PyMEs en México” pone el dedo en la llaga de uno de los desafíos más persistentes de nuestra economía. Históricamente, la discusión sobre la productividad de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) se ha centrado en el acceso al crédito bancario ; sin embargo, desde la trinchera tecnológica, observamos que el verdadero cuello de botella no es solo la falta de capital, sino la obsolescencia operativa en la gestión del flujo de efectivo.
De acuerdo con los resultados definitivos del Censo Económico 2024 del INEGI, el 95.5% de los establecimientos en México son micronegocios que, a pesar de su volumen, solo contribuyen con el 17.1% de los ingresos totales del país. Esta brecha de productividad tiene una correlación directa con la baja adopción tecnológica: mientras que el 58% de las PyMEs mexicanas lleva más de tres años en procesos de transformación digital, los avances suelen ser lentos y fragmentados. Para que una PyME pase de la supervivencia a la escala, la digitalización no debe ser una capa superficial de marketing, sino un cambio estructural en su infraestructura de recaudación. La formalización empresarial en México no ocurrirá sólo por decreto, sino mediante la simplificación radical de la “última milla” financiera.
Aquí presento cuatro pilares tecnológicos que, desde nuestra visión en tapi, están redefiniendo la productividad empresarial:
1. La automatización como antídoto a la “fuga de tiempo”
La productividad laboral en el sector servicios apenas creció un 0.4% anual al cierre de 2025. Gran parte de este estancamiento se debe a que miles de empresas aún dependen de procesos manuales para gestionar sus cobranzas. Actualmente, más de 30,000 compañías en México siguen operando con esquemas de facturación y conciliación manual. La verdadera productividad surge cuando el equipo humano deja de “perseguir pagos” y la tecnología toma el control. Soluciones de recaudación inteligente como tapipay permiten automatizar el ciclo completo, devolviendo a las empresas el recurso más escaso: el tiempo estratégico.
2. El puente físico-digital: El fin de la exclusión por efectivo
A pesar del avance de las transferencias, el efectivo sigue siendo el “rey” en la base de la pirámide: el 79.8% de las empresas mexicanas todavía lo reporta como su principal medio de pago recibido. La formalización no consiste en obligar al usuario a abandonar el efectivo, sino en construir la infraestructura técnica que permita que ese flujo físico entre instantáneamente al sistema formal. Mediante una única API, es posible conectar a una PyME con una red de más de 70,000 puntos físicos y todos los bancos del país. Esta orquestación permite que una financiera regional tenga el mismo “músculo” de cobranza que una multinacional.
3. Simplicidad técnica para una formalización masiva
La formalidad tiene un costo administrativo que muchas PyMEs no pueden absorber. El costo anual en trámites para una MiPyME puede representar hasta un salario mínimo mensual íntegro. Al ofrecer soluciones “llave en mano” con integraciones de menos de 30 días, democratizamos el acceso a una infraestructura robusta que procesa más de 250 millones de transacciones anuales. Cuando el proceso de cobro es inteligente, la formalización deja de ser una carga y se convierte en una vía orgánica hacia la eficiencia y la visibilidad financiera ante la banca tradicional.
4. Inteligencia Artificial Predictiva: El salto del flujo de caja reactivo hacia la anticipación estratégica
Para este 2026, el verdadero diferencial de productividad no radica solo en digitalizar el presente, sino en dotar a las PyMEs de la capacidad de predecir el comportamiento de sus ingresos. Datos de firmas globales como IDC sugieren que la integración de modelos de IA predictiva puede elevar la eficiencia operativa hasta en un 35%, transformando la gestión financiera en inteligencia de negocio pura. Desde nuestra trinchera en tapi, estamos impulsando esta evolución con tapipay, donde el uso de Machine Learning permite analizar patrones de pago en tiempo real, optimizando la cobranza y logrando una conciliación inteligente que elimina el error humano. Al convertir los datos en decisiones preventivas, la IA se consolida como el cuarto pilar de esa “infraestructura invisible” que México necesita para desatar el potencial de su tejido empresarial.
El reto para 2026: Una red viva y unificada
En esta Convención Bancaria, el mensaje es claro: para fortalecer a las PyMEs necesitamos herramientas que resuelvan los dolores reales. El futuro de la economía mexicana no depende de lanzar más aplicaciones, sino de consolidar una infraestructura invisible que sostenga volúmenes masivos de transacciones de forma confiable. Como ingenieros y fundadores, nuestro compromiso es seguir construyendo los rieles que permitan a cualquier empresa mexicana conectarse con la economía digital de forma simple y eficiente. La productividad es el resultado de una infraestructura bien orquestada.
Acerca de tapi
tapi es la red líder de pagos y cobranzas en México, con presencia en Argentina, Chile, Colombia y Perú. Su infraestructura conecta a más de 20,000 empresas de servicios y 70,000 puntos físicos, procesando más de 250 millones de transacciones al año. A través de sus soluciones integrales, permite a bancos, fintechs, billers, retailers y todo tipo de empresas en Latinoamérica procesar pagos de servicios recurrentes, realizar recargas, operar cash in/cash out y gestionar cobranzas de manera eficiente. Con su solución tapipay, tapi automatiza el 100% de las cobranzas recurrentes de PyMEs, financieras, aseguradoras y grandes compañías, integrando en una sola plataforma todos los medios de pago: transferencias, efectivo, tarjetas y canales digitales. Mediante una única API, tapi ofrece una solución 360, con infraestructura innovadora que optimiza la recaudación, reduce costos operativos y conecta, de forma simple y escalable, a todo el ecosistema.



