El Banco de México está a punto de cerrar uno de los ciclos de flexibilización monetaria más relevantes de los últimos años. Tras 14 recortes consecutivos que suman 450 puntos base desde marzo de 2024, la tasa de referencia podría ubicarse en 6.50% en la decisión programada para el 7 de mayo. Más allá del dato técnico, el movimiento marca un punto de inflexión estructural para el sistema financiero mexicano, particularmente para los neobancos y el ecosistema fintech. El entorno que permitió a las fintech crecer aceleradamente —tasas altas, spreads amplios y liquidez abundante— está desapareciendo.
El fin de un ciclo en un entorno incómodo
El cierre del ciclo no ocurre en condiciones ideales. La inflación sigue por encima del rango objetivo, el crecimiento económico es marginal y la política monetaria de Estados Unidos limita el margen de maniobra local.
La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja ha defendido una tasa terminal que aún preserve restricción monetaria, pero el balance es delicad…




