Banco Plata entra por depósitos con tasas de hasta 15%
El banco digital combina ahorro, débito y acceso a efectivo para convertir su base de crédito en una nueva fuente de captación.
Banco Plata quiere que sus clientes dejen de verlo únicamente como el emisor de una tarjeta de crédito.
Cinco meses después de comenzar operaciones como institución de banca múltiple, el banco lanzó el 12 de agosto Plata Cuenta, su primera propuesta amplia para captar ahorro del público. El producto combina una cuenta de débito, opciones de ahorro con y sin plazo, cashback y acceso a una red física para mover efectivo.
El lanzamiento abre una nueva etapa para Plata. Después de construir escala principalmente alrededor de Plata Card, ahora puede usar su licencia bancaria para competir directamente por los depósitos de los mexicanos.
Y entra a un mercado donde la tasa se ha convertido en una de las principales armas para atraer clientes.
Plata ofrece una promoción de 15% anual durante 60 días sobre los primeros $25,000 depositados en Ahorro Flexible. El beneficio es temporal: después de esos dos meses, el dinero comienza a generar la tasa ordinaria correspondiente.
Para quienes buscan mantener el dinero disponible, Plata publica rendimientos de hasta 9% anual. También ofrece opciones para dejar el ahorro durante periodos de entre 30 y 360 días, con tasas que pueden llegar a 11%.
Las tasas más altas están asociadas a Plata+, un programa de suscripción que puede costar hasta $39 más IVA al mes para usuarios de Plata Cuenta. Sin esa membresía, los rendimientos son menores.
Ese matiz importa. El 15% sirve como gancho de entrada, pero difícilmente será la métrica que determine el éxito de Plata Cuenta. La prueba vendrá después.
Del crédito a los depósitos
Para un banco, captar depósitos significa algo más que sumar un nuevo producto en la aplicación.
El dinero que los clientes mantienen en sus cuentas puede convertirse en una fuente de fondeo para financiar parte de la actividad crediticia. En otras palabras: Plata empieza a tener la posibilidad de captar recursos de sus propios usuarios y utilizarlos dentro de su operación bancaria.
Ese cambio es relevante para una compañía que hasta ahora había crecido principalmente desde el lado del crédito.
Plata reportaba alrededor de tres millones de clientes activos durante su transición hacia banco y, durante su primer mes de operación bancaria, captó alrededor de $3,700 millones de pesos en depósitos, de acuerdo con Bloomberg Línea.
Al mismo tiempo, la institución continúa recurriendo a financiamiento institucional. En junio obtuvo US$300 millones de Oaktree Capital Management y Macquarie, como parte de una línea privada destinada a respaldar el crecimiento de sus operaciones en México.
Ambas vías no son excluyentes. Pero una base creciente de depósitos puede darle al banco otra fuente para financiar su expansión.
Por eso, la pregunta relevante no será cuántos usuarios entran por el rendimiento de 15%, sino cuántos mantienen su dinero en Plata una vez que termina la promoción. También habrá que observar cuántos clientes que llegaron originalmente por Plata Card terminan utilizando la cuenta para ahorrar, pagar y recibir dinero.
Una cuenta digital que también apuesta por el efectivo
Plata quiere diferenciar esa propuesta con otro componente: infraestructura física.
El banco planea desplegar 300 cajeros automáticos propios en un año, comenzando con 50 unidades. Además, sus clientes pueden utilizar más de 24,000 tiendas Oxxo y alrededor de 16,000 puntos adicionales conectados mediante Tapi para distintas operaciones con efectivo.
La apuesta responde a una contradicción que los bancos digitales enfrentan en México: la relación con el cliente puede comenzar en una aplicación, pero una parte importante de la economía todavía funciona con billetes.
“Ser una banca 100% digital conlleva la responsabilidad de adaptarnos a la realidad mexicana, donde 8 de cada 10 transacciones se siguen realizando en efectivo”, dijo Neri Tollardo, cofundador y CEO de Banco Plata, al explicar la estrategia de cajeros de la institución.
Plata Cuenta busca cubrir ambos mundos. Desde la aplicación, los usuarios pueden crear hasta siete espacios de ahorro flexible y cinco de ahorro a plazo. La cuenta también incluye una tarjeta de débito con cashback de hasta 15% en comercios participantes.
Para operaciones en efectivo existen costos que también forman parte de la ecuación. Los depósitos realizados mediante algunos corresponsales pueden generar comisiones, mientras que un retiro en el cajero de otra institución puede estar sujeto al cargo que determine ese operador.
Los depósitos de Banco Plata están protegidos por el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) bajo las reglas aplicables a las instituciones de banca múltiple, hasta el límite establecido de 400,000 UDI por persona y por banco.
La competencia ya no es sólo por usuarios
La llegada de Plata Cuenta amplía la competencia entre bancos digitales y plataformas financieras que durante los últimos años han utilizado cuentas remuneradas para atraer dinero de los usuarios.
Nu, Klar, Stori y otros jugadores han convertido el rendimiento en una herramienta de adquisición. Revolut y DiDi también buscan ampliar su presencia en servicios financieros en México.
Plata llega con una combinación distinta: rendimiento, tarjeta de débito, cashback y una estrategia explícita para mover efectivo.
Pero el reto es el mismo que enfrenta cualquier institución que paga tasas elevadas para captar clientes.
Atraer el dinero es relativamente sencillo cuando existe una promoción agresiva. Mantenerlo cuando esa promoción desaparece es otra historia.
En ese punto se jugará buena parte del valor estratégico de Plata Cuenta.
“Mientras dos de cada tres mexicanos ahorran, casi seis de cada 10 ahorradores lo hacen de manera informal. El reto de las instituciones bancarias es crear productos a medida de las necesidades reales de los mexicanos”, señaló Tollardo durante el lanzamiento.
Para Banco Plata, convertir parte de ese ahorro en depósitos formales también significaría completar una transición más amplia: pasar de ser una compañía conocida principalmente por prestar dinero a construir una relación bancaria más completa con sus clientes.



