Banco Azteca está llevando a terreno asegurador uno de los problemas más incómodos de la banca digital: los fraudes en los que la tecnología funciona, pero el usuario termina autorizando una operación después de ser engañado.
A través de Seguros Azteca Daños, el banco lanzó Protección Riesgos Digitales, una póliza que cubre determinados daños por fraude en línea, robo de identidad y extorsión cibernética. El producto cuesta 55 pesos al mes o 600 pesos al año, ofrece hasta 45,000 pesos de cobertura anual y puede incluir cuentas y tarjetas que el asegurado tenga en otras instituciones financieras.
El elemento más interesante no está solamente en el precio. La póliza intenta cubrir parte de una zona gris que se ha vuelto cada vez más relevante con el phishing, el vishing, los sitios falsos y otras formas de ingeniería social: operaciones en las que el delincuente no necesariamente vulnera el banco, sino que convence al cliente de actuar.
La cobertura, sin embargo, tiene límites importantes.



