ANÁLISIS: ASAMEP eleva el estándar antilavado para los agregadores de pago en México
La guía convierte controles dispersos en un estándar común. Aunque no crea una obligación legal, fija el nivel de cumplimiento que el mercado y las autoridades exigirán al sector.
Durante años, los agregadores de pago fueron medidos principalmente por su capacidad para incorporar comercios, reducir el costo de aceptar tarjetas y llevar terminales a lugares donde la banca tradicional no llegaba. Esa historia de expansión no ha terminado, pero ya no basta.
La Asociación de Agregadores de Medios de Pago (ASAMEP) presentó una guía de mejores prácticas para prevenir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo, concebida como un marco común para que sus afiliados fortalezcan la identificación de comercios, la revisión de listas restrictivas, el monitoreo transaccional y la documentación de decisiones de riesgo.
El documento tiene una particularidad decisiva: es voluntario. No sustituye las disposiciones aplicables a bancos, instituciones de tecnología financiera u otros sujetos obligados, ni convierte por sí mismo a los agregadores en entidades supervisadas bajo el mismo régimen antilavado de una institución de crédito. Pero sería un error confundir su caráct…





