La decisión traslada al terreno comercial una discusión que durante años se había concentrado en el ámbito regulatorio mexicano y confirma que la infraestructura financiera digital ya es un tema estratégico para la competitividad de Norteamérica.
La tercera ronda bilateral entre ambos países, convocada en la Ciudad de México a partir del 21 de julio de 2026, dejó de ser únicamente una conversación sobre acero, automóviles, agricultura o reglas de origen. La inclusión de la infraestructura de pagos demuestra que el procesamiento de tarjetas, la prevención de fraude y los estándares tecnológicos también forman parte de la negociación económica regional.
El comunicado de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) incluyó expresamente los servicios de pagos electrónicos entre los temas de la ronda. La referencia no aparece de forma aislada. El propio organismo la vinculó con los avances y pendientes identificados en el National Trade Estimate Report 2026, el informe anu…




